EL BEAGLE Y SUS ORÍGENES
BREVE HISTORIA
No están muy claros los orígenes de esta raza. Ya en el siglo II d.C. se menciona a este perro por los griegos como utilizado por el hombre para la caza y, sobre el 1300 a.C., hay incluso grabados de perros con cuerpo robusto, pequeños y de orejas largas.
Jenofonte en el año 450 A.C., describe unos perros pequeños de orejas largas utilizados para la caza menor y de la liebre, no anotándolo con un nombre determinado, ¡pero seguro que eran los antecesores de los simpáticos y alegres beagles!
Ya en la Era Moderna comienza su cría en Gran Bretaña, en torno al año 1830, junto con otras razas como los talbot, el north country beagle, el southern hound y, posiblemente, el harrier.
Los beagles han sido representados en la cultura popular desde la época isabelina, tanto en la literatura como en la pintura y, más recientemente, en el cine, los cómics y la televisión. Su apogeo se alcanzó durante el reinado de Felipe VII y, sobre todo, en el siglo XVI con la reina Isabel I, que crió una jauría de beagles de tamaño muy pequeño que eran transportados en alforjas hasta el lugar donde cazaban.
Posteriormente, los beagles fueron exportados a Estados Unidos en torno a los años 1840, siendo los primeros perros utilizados exclusivamente para la caza. Ya que Honeywood sólo había comenzado su cría en los años 1830, es improbable que estos perros fueran representativos de la raza moderna y su descripción como similares a los dachshund con la pierna recta y con cabeza delgada indica su poco parecido al estándar. Las iniciativas serias para el establecimiento de una calidad en la herencia genética comenzaron a principios de los años 1870, cuando el general Richard Rowett, de Illinois, importó algunos perros de Inglaterra y comenzó a reproducirlos. Se cree que los beagles de Rowett sirvieron como modelo para el primer estándar americano, preparado por Rowett, L. H. Twadell y Norman Ellmore en 1887. El beagle fue aceptado como una raza por el American Kennel Club (AKC) en 1884. A lo largo del siglo XX esta raza se ha extendido por todo el mundo.
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El beagle es un perro de apariencia robusta y compacta pero sin llegar a ser tosco, redondeado en su contorno y suave en sus líneas. De tamaño mediano “altura deseable de 33 a 40 cm a la cruz” según el Standar de la F.C.I.: alegre e inteligente, audaz y bastante tenaz, intuitivo, amable y vigilante, de carácter nada agresivo, ni con personas, ni con animales.
Su pelo es tupido y corto. Pueden ser de cualquier color reconocido para los Hounds, (menos el color hígado). Suelen tener las patas blancas y, si no muestran de adulto nada negro en su cabeza, mejor (si no es bicolor en blanco y negro). La cola debe de llevar la punta blanca y erguida, no enroscada, fuerte y bien tupida.
La cabeza de longitud adecuada, fuerte y en la hembra más fina, el cráneo ligeramente redondo y amplio. El hocico no debe de ser puntiagudo y los labios más bien fuertes. Los ojos son de color avellana, grandes y con expresión de bondad y dulzura, suplicantes. Tiene orejas largas, no sobrepasando el extremo de la nariz, redondeadas y pegadas a los lados de la cabeza, crecimiento bajo y textura fina. La línea superior del cuerpo debe ser recta, el lomo preferiblemente corto sin estar levantado. Las patas delanteras bien aplomadas y rectas con pies de gato, uñas cortas y huesos redondeados. Las patas traseras con los muslos que marquen músculo, las rodillas bien anguladas y las dos extremidades vistas paralelas desde atrás. Andar grácil y suelto, Sus mandíbulas fuertes, con mordida en tijera, los incisivos superiores se deben de superponer a los inferiores. Cuello robusto y que llegue bien al suelo y con la testuz ligeramente arqueada.
BREVE HISTORIA DEL CRIADERO DEXARAIZ
Mis andanzas con estos pequeños traviesos comienzan por los años 90 adquiriendo una pareja de beagles procedentes de Navarra de ascendencia francesa llamados LÚ y LUNA.
Ya no pude deshacerme de los beagles…¡¡me atraparon!!
Por aquella época, esta raza era poco conocida en España como perro de compañía, más bien se utilizaba como perro de caza y, así era conocido como ha sido siempre y es: un perro de caza. Incluso había zonas que no lo conocían, sobre todo en el Sur y Este de la Península.
Mi intención como criador empezó a ser el poder introducir este animal en los hogares exclusivamente, y para eso debería de ponerme a conocer la raza a fondo, de hecho, adquirí hembras adultas y de países que se había cazado poco con esta raza, dóciles y tranquilas, además de equilibradas, y un macho de orígenes americanos, muy noble y tranquilo.
Con estos animales empecé a conformar el criadero DeXaraiz, siempre tratando de mejorar la raza o, al menos, de mantener en lo posible su standar, a veces complicado.
A día de hoy, he llegado a tener estructurado el criadero con animales de un carácter tranquilo y noble, además de equilibrados y con un nivel alto de armonía (para mí lo mas importante al llegar al hogar). También, por supuesto, de buena raza y belleza, quizás no tanto para ser campeones o de exposición, pero como comento mas arriba, sí para ser equilibrados y criados con cariño y dedicación, en plena naturaleza, muy importante en el beagle para conformar su carácter y su forma de comportarse en el hogar.
En definitiva, es mi inquietud el que los cachorros DeXaraiz sean y hagan felices a las familias en sus hogares y tratar de hacer mas llevadero el día a día. Siempre, al hacer los cruces para criar futuras madres del criadero, he dado predilección al carácter de los padres, su equilibrio y armonía, lo menos tozudos posible y, sobre todo, nobles. Un animal noble siempre nos llegará, y nosotros a él antes, no cabe la menor duda.
Por último, agradecer a todas y cada una de las personas que han adquirido beagles del criadero y también a las personas que han ayudado y siguen ayudando en la tarea diaria, tratando de mejorar o, al menos, mantener la raza dentro de los parámetros de su standar.
José A. Sánchez.
Beagles DeXaraiz








